Reseña Histórica de la Orden
La ORDEN del TEMPLE, como se la conoce ahora, o de los POBRES CABALLEROS DE CRISTO, es debida a la instigación y apoyo del insigne cisterciense (San) Bernardo de Claraval. De paso diremos que fue también Bernardo quien impulsó el culto a la Virgen María en el Cristianismo, y la expresión "Nuestra Señora", a imagen de la Caballería. La genialidad o "iniciación" de San Bernardo ha tratado de ser explicada desde ángulos muy diversos, desde que era fruto de una formación druida hasta que había bebido tres gotas de leche de la propia Virgen, imagen representada por el pintor Alonso Cano, hoy en el Prado de Madrid

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Los nueve caballeros iniciales, de origen francés se trasladaron a Jerusalén (1118) con la misión de cuidar los caminos para los peregrinos y protegerlos de asaltantes. El Rey Balduino II poco después les entregó como alojamiento una parte de lo que fuera el Templo de Salomón, de ahí que se los conociera como CABALLEROS TEMPLARIOS. Frente al Patriarca Teocleto 66° sucesor de la línea de San Juan, cumplieron con los tres votos monacales: obediencia, pobreza y castidad. Es posible que en forma oculta hayan tratado de encontrar tesoros sagrados en el Templo en que se alojaban.
Nueve años después (continuaban siendo nueve), Bernardo logra se concite un Concilio (Troyes) en el que la Orden es reconocida a toda orquesta por la Iglesia. Se la exime de toda dependencia, con excepción de la papal.
Se dice que el propio Bernardo elabora o influye en sus reglas. Adquieren el manto blanco del cister y unos años después se les autoriza a exhibir la cruz roja de ocho puntas sobre el lado izquierdo de su manto, que luego los caracterizara. Transformados en monjes guerreros, a partir de ese instante se involucran de lleno en la guerra contra el musulmán tanto en Tierra Santa como en España. Sus campañas militares son heroicas. Siete de sus veintidós Grandes Maestres (32%) mueren en el campo de batalla.
Además su presencia en Medio Oriente les permite ponerse en contacto con otras culturas especialmente la islámica y judía, que sin duda incorporan. En España también luchan contra el Islam.
Paralelamente su crecimiento económico resulta impresionante, generalizan la letra de cambio transformándose en los grandes banqueros de la Edad Media. A fines del siglo XIII su ingreso era equivalente a unos dos millones y medio de libras esterlinas actuales, superior al de cualquier estado europeo de esos días lo que más tarde contribuirá a su ruina.
Transforman la construcción románica en gótica, intervienen directa o indirectamente en la edificación de alrededor de 70 catedrales para lo que protegen artesanos, arman su propia flota de mar y posibilitan y abren todo tipo de rutas al comercio.
Después de la caída de San Juan de Acre (1291), se retiran a Chipre y de allí, por llamado de Felipe el Hermoso, su (último) Gran Maestre se desplaza con todas las riquezas a París.
En la madrugada del viernes 13 de octubre de 1307, los templarios de Francia son detenidos por orden de Felipe el Hermoso, quien encuentra en Nogaret el personaje ideal para impulsar una confabulación y acusarlos de los crímenes más infamantes. Los templarios son encarcelados y las confesiones arrancadas mediante compra o tortura. El objetivo es claro: quedarse con sus bienes. El Papa, Clemente Vº, un hombre de débil carácter, tras hábil resistencia, finalmente cede. Jaques de Molay es quemado el 18 de marzo de 1314.Cuenta la leyenda, que en la misma pira crematoria, Jacques de Molay proclamó su inocencia y la de la Orden, y emplazó ante el “juicio de Dios” al Papa Clemente V al cabo de un mes y al Rey Felipe el Hermoso en el plazo de un año. El Papa murió a los 40 días y el Rey en 8 meses. Hay que recordar que en el año 1311 – 1312 en el Concilio de Viennes el Papa decidía la supresión temporal de la Orden, sin juicio ni condena, pues ninguno de los cargos que se les imputaron pudo ser probado, esta decisión no fue respaldada por el resto de los asistentes al Concilio unas 300 personas entre Obispos, Cardenales, etc.
El lema de la Orden que ha llegado a nosotros es el primer versículo del Salmo 115: Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam (no a nosotros Señor, no a nosotros, Sea toda la gloria en Tu Nombre).
Tras su aparente desaparición muchos templarios fueron recibidos por otras ordenes (algunas de ellas expresamente creadas a tal fin), hubo quienes se ocultaron y otros probablemente huyeron por mar pues no hay constancia alguna que aquella madrugada fatídica del viernes 13, Felipe haya podido echarle el guante a barco alguno de la tremenda flota que perteneciera al Temple.
En las demás provincias del Temple las reacciones fueron diversas siendo que en ningún caso se llego a la violencia de Francia. En Aragón, por el concilio de tarragona, fueron absueltos pasando a diversas ordenes, principalmente a la de Montesa como asimismo en Castilla –León. En Portugal el Rey Dionis creó una nueva Orden y se les permitió pertenecer a la misma (Orden do Cristo); En Alemania, en que por el sínodo de Maguncia se dicto sentencia absolutoria, los Caballeros se dispersaron siendo acogidos en su gran mayoría por la Orden Teutónica; en Italia se entendió la inocencia de la orden pese a haberse utilizado torturas en las confesiones; En Inglaterra se condenó a los Templarios a guardar penitencia aunque no fueron hallados culpables (Concilio de Londres), pero no hubo violencia y en Escocia nunca llegó noticia alguna de la disolución de la Orden ni condena para los pertenecientes de ella, ya que al estar excomulgado el Rey Robert de Bruss no acato la Bula Papal de supresión de la Orden.
A la supresión de la Orden, se produce un reagrupamiento de los Templarios en dos niveles: aquellos cuya publica actividad es conocida y vinculada a otras Ordenes militares, y aquellos que intentan mantener la estructura original de la Orden en la Clandestinidad.
A la larga es esta ultima decisión la que permite la supervivencia de la Orden del Temple hasta nuestros días.
Indudablemente hay un periodo oscuro que dura un par de siglos en que los Templarios deben defender su tradición en secreto... Pero la Orden subsiste, dadas circunstancias indubitables en la Historia Universal, como es el periodo de los descubrimientos gracias a la Cartografía y a la experiencia en la navegación de los Templarios, la persistencia ininterrumpida de la Orden en Escocia, cuya fuerza se manifiesta en apoyo a la dinastía Jacobita, en defensa de su independencia y ya en el siglo XVII, en Francia, Con la formación de la “Garde Eccosse” organizada para la protección del Rey de Francia.
La clandestinidad termina con la proclamación de los estatutos de 1705 y el Maestrazgo de Luis Felipe de Orleáns. De aquí en adelante la Orden ya no se oculta y son notables los hechos Históricos y sociales de mayor o menos envergadura en los cuales se encuentran envueltos los Templarios. , como su evidencia en la Revolución Francesa, en el imperio de Napoleón I y en el de Napoleón III, la independencia de Grecia y por ultimo; su participación en la resistencia para la liberación de Francia durante la II Guerra Mundial. Son algunos de los hechos probados y destacables a lo largo de casi 700 años.
Paralela a la actividad social de la Orden, se desarrolla durante estos dos siglos un gran impulso cultural y científico- cultural. Los templarios llevan a cabo una vida silenciosa dedicada al estudio y perfección de la vida espiritual, tanto individual como colectiva. Sus consecuencias se conocen a través de las diversas obras y trabajos que los eruditos reconocen como una seria contribución a la base cultural de la humanidad.
Hoy la Orden se encuentra fuerte y bien establecida, pudiéndose destacar a través de Prioratos, Bailiazgos, Encomiendas y también Preceptorias que se extienden desde el sur del pacifico – Grandes prioratos de Australia y Nueva Zelanda- hasta el Norte y Sur de América y prácticamente toda la totalidad de Europa desde la línea del Oder- Neisse hacia Occidente. Constituye una fuerza espiritual, moral, intelectual y social en todos los países donde se encuentra.
Actualmente destacaremos que el 13 de Septiembre del 2001 se encontró en el archivo secreto del Vaticano un acta de absolución firmada de puño y letra de Papa Clemente Vº, en la que absuelve de toda herejía y apostasía a la Orden a Jacques de Molay y a los altos dignatarios del Temple, prisioneros en ese momento ( verano de 1308) en Chinon. Se trata de una prueba irrefutable de la inocencia de los Templarios y de la postura oficial de la Santa sede, partidaria del perdón y de reintegrar la Orden al seno de la Iglesia.
Sin embargo la Santa Sede sucumbió a las presiones del Monarca Francés, que había amenazado con provocar un cisma en el Seno de la Iglesia y con deslegitimar al Papa Clemente Vº, por lo que el documento permaneció oculto hasta ahora, ello demuestra que el Papa opto por acceder a la desaparición de la Orden del Temple como un “mal menor” y para proteger a la Cristiandad de las pretensiones del Rey Felipe IV de Francia.
Por ultimo, cabe destacar y repetir que la existencia de todos los grupos vinculados a la O.S.M.T.H se encuentran legalmente organizados de acuerdo con la legislación nacional de cada país.



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